- Hardware basado en arquitectura AMD Zen 4 y RDNA 3 para gaming en 4K mediante escalado FSR.
- Sistema operativo SteamOS 3 basado en Arch Linux con entorno de escritorio KDE Plasma.
- Dos variantes de almacenamiento SSD NVMe (512 GB y 2 TB) con precios desde los 1.039 euros.
- Ecosistema integrado que incluye el nuevo Steam Controller y compatibilidad con Steam Frame.
Después de que el primer intento de 2015 no terminara de cuajar, Valve ha decidido volver al ruedo con una propuesta mucho más madura. La Steam Machine no es exactamente una consola cerrada, sino más bien un PC compacto con formato de cubo diseñado específicamente para convertir tu salón en una zona de gaming, permitiéndote disfrutar de toda tu biblioteca de Steam conectada directamente al televisor.
Este dispositivo llega como el hermano mayor de la Steam Deck, ofreciendo una potencia considerablemente superior para quienes buscan una experiencia de sobremesa. Se presenta como parte de un ecosistema de hardware propio que incluye también las gafas de realidad virtual Steam Frame y un mando totalmente rediseñado, todo ello orbitando alrededor del sistema operativo SteamOS.
Hardware y potencia bruta
Bajo el capó, Valve ha optado por componentes de AMD diseñados a medida. El cerebro del equipo es una CPU Zen 4 semipersonalizada que cuenta con 6 núcleos y 12 hilos, alcanzando frecuencias de hasta 4,8 GHz con un consumo eléctrico muy contenido de apenas 30 vatios. Esta arquitectura es notablemente más moderna que la de las consolas actuales como la PS5 o la Xbox Series.
En el apartado gráfico, encontramos una GPU RDNA 3 semipersonalizada con 28 unidades de cómputo (CU) y una frecuencia de reloj sostenida de 2,45 GHz. Para mover los texturizados, dispone de 8 GB de VRAM GDDR6 dedicada, lo que permite alcanzar un rendimiento aproximado de seis veces la potencia de la Steam Deck.
El objetivo de rendimiento es ambicioso: Valve apuesta por el gaming en 4K a 60 FPS. Sin embargo, es importante aclarar que esto no se hace de forma nativa, sino apoyándose en la tecnología de escalado FSR de AMD, generando la imagen a una resolución cercana a los 1440p para luego reescalarla. También incluye soporte para ray tracing, aportando un toque de modernidad visual.
En cuanto a la memoria, el dispositivo monta 16 GB de RAM DDR5, que funciona de manera independiente a la VRAM de la gráfica. Para el almacenamiento, el usuario puede elegir entre un SSD NVMe de 512 GB o uno de 2 TB, ambos accesibles mediante una ranura M.2 en la base y complementados con una ranura para tarjetas microSD de alta velocidad.
Diseño, conectividad y refrigeración
Físicamente, nos encontramos con un cubo negro muy discreto que mide aproximadamente 156 x 152 x 162 mm y pesa unos 2,6 kg. Uno de los detalles más curiosos es que posee una placa frontal magnética y extraíble, lo que permite a los usuarios personalizar el acabado o incluso imprimirse sus propias tapas en 3D. Además, cuenta con una tira de 17 LEDs RGB configurables para indicar el estado del sistema.
La refrigeración es sencilla pero efectiva, basándose en un único ventilador de 120 mm y un disipador masivo compartido para CPU y GPU. Un punto muy positivo es que la fuente de alimentación está integrada en el chasis, evitando así los molestos ladrillos externos de corriente.
Si hablamos de puertos, la máquina ofrece una variedad interesante aunque con alguna polémica. Cuenta con un puerto DisplayPort 1.4 capaz de mover 4K a 240 Hz u 8K a 60 Hz con HDR. Sin embargo, el puerto HDMI es versión 2.0, lo que limita el 4K a 120 Hz solo si se desactiva el HDR. En cuanto a los USB, dispone de dos USB-A 3.2 Gen 1 frontales, dos USB-A 2.0 traseros y un USB-C 3.2 Gen 2 de 10 Gbps.
La conectividad inalámbrica está cubierta por Wi-Fi 6E y Bluetooth 5.3. Además, integra un adaptador de 2,4 GHz específico para el Steam Controller, eliminando la necesidad de usar dongles externos y asegurando una latencia mínima en el salón.
Precio y el complejo sistema de reservas
El coste del dispositivo ha sido un tema candente debido a la crisis global de componentes y memoria RAM. La versión de 512 GB tiene un precio de 1.039 euros, mientras que la de 2 TB sube hasta los 1.359 euros. Valve también ofrece packs que incluyen el Steam Controller, elevando los precios a 1.108 y 1.428 euros respectivamente. Cabe destacar que el modelo de 2 TB incluye placas frontales de tela roja y nogal.
Para evitar a los bots y la especulación desmedida, Valve ha implementado un sistema de reservas aleatorio. Los interesados deben inscribirse antes de una fecha límite y luego la compañía reordena la lista al azar. Para participar, es requisito indispensable poseer una cuenta de Steam con al menos una compra realizada antes del 27 de abril de 2026 y respetar el límite de una sola unidad por hogar.
Software y el ecosistema Steam
La máquina hace uso de SteamOS 3, un sistema basado en Arch Linux que es extremadamente ligero y eficiente. Utiliza el entorno de escritorio KDE Plasma, permitiendo que el dispositivo funcione no solo como consola, sino como un PC polivalente donde se pueden instalar otras aplicaciones o incluso sistemas operativos alternativos.
Para facilitar la experiencia, Valve ha extendido su programa de Sello Verified. Esto permite saber rápidamente si un juego funcionará bien en la Steam Machine. Curiosamente, algunos juegos que en la Steam Deck se marcan como «Jugables» debido a que el texto es muy pequeño, aquí podrían ser «Verificados» ya que se juegan en pantallas grandes. Además, la potencia extra permite ejecutar títulos que en la Deck iban justos de recursos.
El nuevo Steam Controller complementa la experiencia con joysticks de efecto Hall para evitar el drift, paneles táctiles y una batería de 35 horas. Todo este hardware está pensado para ser flexible; aunque Valve no quiera subsidiar la máquina vendiéndola a pérdidas, ofrece un ecosistema abierto donde se pueden instalar launchers de la competencia como Epic Games o GOG.
Este PC consolizado se posiciona como una alternativa equilibrada para quienes buscan la sencillez de una consola pero la libertad de un ordenador. Con un hardware basado en Zen 4 y RDNA 3, un diseño compacto personalizable y la versatilidad de SteamOS 3, Valve intenta dominar el centro del salón, aunque el precio final y la disponibilidad dependan críticamente de la estabilidad del mercado de componentes electrónicos.

















