Cómo instalar Linux en PS5 y convertirla en un pseudo PC gaming

Última actualización: 11/05/2026
  • Solo las PS5 fat con firmwares entre 3.00 y 4.51 permiten usar PS5-Linux aprovechando una vulnerabilidad del hipervisor.
  • Linux se ejecuta de forma temporal como mod de software, sin sustituir al sistema original y requiriendo repetir el exploit en cada arranque.
  • Ubuntu en PS5 aprovecha CPU, GPU y salida 4K60, pero aún sufre limitaciones de drivers, red, Bluetooth y compatibilidad HDMI.
  • Es una solución experimental para usuarios avanzados, más orientada a la escena y la emulación que al público general.

Instalar Linux en PS5

La PlayStation 5 se ha convertido en una consola masiva y tremendamente popular, muy por encima de Xbox Series X y Series S en ventas, a pesar de los problemas iniciales de stock. Con más de decenas de millones de unidades vendidas y ofertas puntuales como la PS5 Slim Digital a precios muy agresivos en rebajas pasadas, es normal que muchos usuarios se pregunten si pueden ir un paso más allá y usarla como algo más que una “simple” consola.

Lo que hace apenas unos años sonaba a locura hoy es una realidad: gracias al trabajo de la escena, ya es posible instalar y ejecutar Linux en PS5 y convertirla en una especie de PC gaming con Ubuntu, soporte para juegos de Steam, emulación y un escritorio completo. Eso sí, es una solución para entusiastas, con muchos matices, limitaciones y requisitos técnicos muy concretos que conviene entender antes de lanzarse de cabeza.

Contexto: de consola superventas a laboratorio Linux

La PS5, especialmente en su modelo “fat” original con lector, se ha asentado como una consola fácil de usar y pensada para enchufar y jugar: conectas, actualiza, inicias tu juego en disco o digital con el mando y listo. Apenas hay que tocar ajustes avanzados si no quieres; es el extremo opuesto a la experiencia típica de PC, donde hay más pasos, configuraciones y, también, más posibilidades de que algo falle.

En paralelo, el mercado se ha ido llenando de propuestas híbridas que mezclan la sencillez de una consola con la flexibilidad de un PC. Ahí están las Steam Machine de Valve como precedente, o los proyectos actuales de consolas-portátil/PC. Microsoft también apunta hacia esa convergencia con iniciativas como la rumoreada Project Xbox Helix.

Sony, oficialmente, no ha presentado una PlayStation “mitad consola, mitad ordenador”, ni ha hablado de una PS6 pensada como PC de sobremesa. Sin embargo, la comunidad ha decidido adelantarse: gracias al proyecto PS5-Linux, hoy es posible arrancar una distribución Linux moderna y utilizar la potencia interna de la consola como si fuera un ordenador relativamente potente.

Este avance no es una función oficial para el gran público, ni un modo secundario escondido en los menús; se trata de un mod de software basado en una vulnerabilidad del sistema de PS5 que permite cargar un kernel Linux y arrancar Ubuntu. Es un logro técnico enorme, pero también implica riesgos, restricciones y cero soporte por parte de Sony.

PS5 con Ubuntu Linux

Qué es PS5-Linux y quién está detrás del proyecto

El salto definitivo lo ha dado el ingeniero de seguridad y modder Andy Nguyen, junto con el equipo de desarrollo de ps5-linux. Durante un tiempo solo se vieron demostraciones puntuales: vídeos con Linux corriendo en PS5, clips de GTA V ejecutándose bajo Steam a 60 FPS en 1440p, etc. Sin embargo, no había un método público, detallado y reproducible para cualquier usuario avanzado.

Eso cambió cuando el equipo publicó oficialmente el procedimiento en su repositorio de GitHub. Ahí explican cómo aprovechan una vulnerabilidad del hipervisor de PS5 para cargar un payload que permite poner en marcha el kernel de Linux. A partir de ahí, se puede ejecutar Ubuntu como si fuera un escritorio completo, con su entorno gráfico, aplicaciones y soporte para hardware externo.

Conviene dejar algo muy claro: PS5-Linux no sustituye al sistema operativo original de la consola. No se trata de formatear la PS5 e instalar Linux “como si fuera un PC”, ni de un arranque dual cómodo. El sistema de Sony sigue estando ahí; Linux se carga en memoria aprovechando el exploit, y cada vez que apagas o reinicias la consola tienes que repetir el proceso para volver a Linux.

En otras palabras, no convierte a la PS5 en un PC Linux permanente y transparente; sigue siendo una consola con su firmware oficial sobre la que se monta, de forma temporal, un entorno Linux. Es una solución experimental y con peajes, pensada más para jugar, investigar y trastear que para reemplazar un ordenador de diario.

Requisitos de consola y firmware: no todas las PS5 sirven

Uno de los aspectos más críticos es que el exploit usado por PS5-Linux solo funciona en determinados modelos y versiones de firmware. Si tienes una PS5 Slim moderna o una consola muy actualizada, lo más probable es que no seas compatible.

Por ahora, el proyecto se limita a consolas PS5 “fat” originales con lector, y solamente dentro de un rango de firmware muy específico de la rama 3.xx y 4.xx. Esto se debe a que la vulnerabilidad del hipervisor que permite ejecutar el payload fue corregida por Sony en versiones posteriores.

De forma resumida, las combinaciones compatibles son estas, con un detalle importante relativo al almacenamiento M.2:

  • Firmwares 3.00, 3.10, 3.20 y 3.21: permiten usar PS5-Linux, pero te quedarás sin soporte para SSD M.2 dentro de Linux.
  • Firmwares 4.00, 4.02, 4.03, 4.50 y 4.51: además de poder cargar Linux, se conserva el soporte para unidades SSD M.2, que podrás dedicar en exclusiva a Ubuntu si quieres.

Si tu consola se ha actualizado más allá de la 4.51, la vulnerabilidad ya está oficialmente parcheada y no podrás usar este método. Tampoco es viable en modelos distintos a la PS5 original “tocha”; el proyecto no está pensado para la Slim ni para revisiones de hardware diferentes.

Por tanto, antes de ilusionarte con la idea de jugar a tus títulos de Steam en PS5, lo primero es comprobar la versión de sistema que tienes instalada. Si no encaja en ese rango, tendrías que haberla mantenido en un firmware antiguo desde hace tiempo, algo que la mayoría de usuarios casuales no ha hecho. Esta limitación por sí sola ya filtra el proyecto a un grupo bastante reducido de usuarios avanzados y entusiastas de la escena.

Hardware adicional necesario para instalar Linux en PS5

Además del modelo y firmware adecuados, PS5-Linux exige contar con cierto hardware extra para que la experiencia sea mínimamente cómoda. No basta con la consola pelada conectada a la tele del salón.

Lo básico que vas a necesitar es lo siguiente:

  • Unidad de almacenamiento externa: un USB o SSD externo de al menos 64 GB. Lo recomendable es un SSD externo, porque Linux va a leer y escribir constantemente, y un simple pendrive puede quedarse muy corto en velocidad y durabilidad.
  • Conectividad de red: o bien conexión por cable Ethernet a tu router, o un adaptador WiFi USB compatible. La tarjeta de red interna de la PS5 no está totalmente soportada en todas las configuraciones, de modo que tener un dongle externo facilita mucho las cosas.
  • Ratón y teclado USB: imprescindibles si quieres usar Ubuntu como escritorio y manejar aplicaciones, navegador web, emuladores o la propia interfaz del sistema.
  • SSD M.2 (opcional, pero muy recomendable): solo si estás en firmware 4.xx y quieres dedicar una unidad M.2 exclusivamente a Linux. Así evitas depender tanto del USB/SSD externo y ganas en rendimiento.
  • Adaptador Bluetooth USB (opcional): si quieres seguir usando el mando DualSense bajo Linux, necesitarás un dongle Bluetooth externo, porque el módulo Bluetooth interno no está bien soportado todavía.

Esta lista ya deja entrever que no estamos ante un proyecto plug and play. Aunque no hace falta hacer modificaciones físicas ni soldaduras, sí deberás invertir en algún periférico adicional si no lo tienes ya, sobre todo en almacenamiento rápido y dispositivos de entrada.

La propia documentación del proyecto desaconseja usar solo un USB de 64 GB como almacenamiento principal, precisamente por rendimiento y fiabilidad. Un SSD externo es la opción ideal para no lastrar la experiencia, especialmente si piensas instalar juegos de Steam, emuladores o aplicaciones pesadas.

Ajustes previos en PS5 antes de lanzar el exploit

Antes de pasar a la parte “mágica” de cargar el payload y arrancar Ubuntu, hay que preparar la consola con una serie de ajustes de sistema recomendados. No son cambios irreversibles, pero sí ayudan a evitar problemas inesperados mientras se explota la vulnerabilidad.

Lo primero es tocar las opciones de ahorro de energía y reposo. Dentro de Ajustes → Sistema → Ahorro de energía → Funciones disponibles en el modo de reposo, deberás configurar el parámetro “Suministro de energía a los puertos USB” en la opción “Siempre”. De este modo, las unidades externas y periféricos conectados mantendrán la alimentación necesaria cuando la consola cambie de estado.

Otro ajuste importante es desactivar el enlace de dispositivos HDMI. En el menú de Ajustes → HDMI, se recomienda desmarcar la opción “Activar HDMI Device Link”. Esto reduce interferencias con ciertos monitores y televisores que pueden reaccionar de formas extrañas cuando la PS5 cambia de modo o se reinicia dentro del proceso de carga de Linux.

También se aconseja deshabilitar las actualizaciones automáticas del sistema, para evitar que la consola suba de firmware sin que te des cuenta y pierdas la vulnerabilidad. Para ello, entra en Ajustes → Software del sistema → Actualización y ajustes del software del sistema, y desactiva las opciones relacionadas con descargas e instalaciones automáticas de nuevas versiones.

Finalmente, es buena idea apagar el envío automático de informes de errores. En Ajustes → Software del sistema → Informar automáticamente de los errores del software del sistema, puedes desmarcar esta función. La idea es minimizar el envío de datos a Sony mientras estás jugando con un entorno que, desde su punto de vista, no está pensado para el usuario final.

Con todo esto preparado, la consola queda lista para seguir los pasos específicos de instalación que figuran en el GitHub de PS5-Linux. Esa guía oficial va cambiando con el tiempo, así que es imprescindible consultarla directamente y seguirla al pie de la letra, ya que incluye los detalles técnicos de la vulnerabilidad, el payload, los ficheros necesarios y el orden exacto de ejecución.

Qué ofrece Linux en PS5: potencia y posibilidades reales

Una vez completado el proceso y con Ubuntu corriendo sobre la consola, lo que tienes delante es un escritorio Linux relativamente moderno apoyado en un hardware muy competente. En las demos públicas se ha mostrado Ubuntu 26.04 con un kernel Linux 7, aprovechando buena parte de los recursos internos de PS5.

A nivel de CPU, la consola monta un procesador de 8 núcleos y 16 hilos a unos 3,5 GHz, más que suficiente para tareas de ofimática, navegación, multimedia y muchos juegos. La GPU, funcionando alrededor de los 2,23 GHz, también puede sacarse partido bajo Linux, aunque el soporte gráfico todavía está lejos de ser perfecto en comparación con un PC tradicional.

En cuanto a vídeo, el sistema puede sacar señal HDMI a 4K y 60 Hz, además de soportar resoluciones de 1080p y 1440p, igualmente limitadas a 60 Hz en el estado actual del proyecto. Esto ya permite montar un escritorio cómodo tanto en un monitor como en una tele grande, aunque algunos usuarios reportan incompatibilidades puntuales con ciertos modelos de pantalla.

Uno de los puntos fuertes del entorno Linux es que tienes a tu disposición toda la ecosfera de software del pingüino: navegadores, clientes de streaming, herramientas de desarrollo, suites ofimáticas, aplicaciones para creación de contenido e, incluso, un acceso bastante amplio a juegos vía Steam y otras plataformas gracias a Proton y Wine.

El propio equipo de PS5-Linux ha mostrado Grand Theft Auto V ejecutándose en la consola a 1440p y 60 FPS bajo Linux, lo que en la práctica convierte a la máquina en una especie de Steam Machine casera. A partir de ahí, el límite lo marcan sobre todo los drivers y el soporte que se vaya desarrollando con el tiempo.

Además del gaming, el tener un escritorio completo te permite instalar emuladores de consolas retro, montar un pequeño centro multimedia, o incluso usar PS5 para experimentos de desarrollo de software, pruebas de seguridad y otros usos “frikis” que van muy en línea con la filosofía de la escena.

Limitaciones actuales y problemas conocidos de PS5-Linux

La otra cara de la moneda es que, a día de hoy, seguimos hablando de un proyecto en fase claramente experimental. Aunque el progreso es impresionante, la lista de limitaciones aún es larga, y conviene conocerla antes de dar por hecho que PS5 puede sustituir a tu torre de PC.

Para empezar, el soporte de red interna no es completo. La tarjeta de red integrada no funciona de forma totalmente plug and play en todas las configuraciones, de modo que a menudo resulta más práctico tirar de adaptadores Ethernet o WiFi USB externos. Esto añade más cacharros al conjunto y puede ser un cuello de botella si eliges mal el dongle.

Algo similar ocurre con el Bluetooth interno y el mando DualSense. Actualmente, el mando no se lleva bien con el Bluetooth integrado de la consola bajo Linux, por lo que, si quieres usar el DualSense sin cable, lo habitual es recurrir a un adaptador Bluetooth USB independiente. No es un drama, pero rompe un poco la ilusión de que todo funcione “como en la consola oficial”.

Otro tema delicado es el vídeo: aunque la salida a 1080p, 1440p y 4K a 60 Hz está disponible, algunos monitores y televisores presentan problemas con la señal HDMI, ya sea a nivel de imagen o de audio. Eso obliga a experimentar con cables, puertos, resoluciones y, en ocasiones, a aceptar que cierta pantalla concreta no se va a llevar bien con PS5-Linux de momento.

El soporte de drivers en general todavía tiene huecos: hay trabajo pendiente con controladores gráficos, audio en algunos escenarios y gestión fina de energía. También hay herramientas avanzadas curiosas, como el control manual del ventilador, la asignación de VRAM o modos “boost” desde la terminal, pero exigen saber muy bien lo que se está tocando para no causar problemas térmicos o de estabilidad.

Por último, y no menos importante, el arranque de Linux no sobrevive a un reinicio estándar. Cada vez que apagas la consola o vuelves al sistema de Sony, necesitas repetir todo el proceso de explotación y carga del payload para regresar a Ubuntu. No existe un arranque dual cómodo estilo “elige PS5 OS o Linux al encender”, lo que convierte el uso diario en algo tedioso si pretendías usarlo a menudo.

Riesgos, escenario legal y a quién va realmente dirigido

Todo lo anterior deja bastante claro que PS5-Linux no está pensado para el usuario medio que simplemente quiere jugar sin complicarse la vida. Más bien va dirigido a un perfil muy concreto: gente con conocimientos técnicos, interesada en la escena del homebrew, dispuesta a asumir riesgos y a dedicar tiempo a resolver problemas.

En términos de garantía y soporte, es evidente que Sony no avala ni respalda este tipo de modificaciones. Aunque el proceso se limita a explotar vulnerabilidades de software sin soldar nada ni abrir la consola, siempre existe el riesgo de bloqueos, corrupciones de datos u otros efectos indeseados si algo va mal. Y si eso ocurre, lo normal es que te quedes sin ayuda oficial.

Además, el hecho de basarse en una vulnerabilidad del hipervisor significa que dependes de versiones antiguas del firmware. Con el tiempo, esa brecha quedará cada vez más obsoleta frente a nuevas funciones que Sony añada al sistema, y no podrás disfrutar de ellas sin renunciar al exploit y, por tanto, a Linux.

En cuanto al uso práctico, hay que tener en cuenta el coste de oportunidad: quizá te toque comprar un SSD externo, un dongle WiFi o Ethernet, otro para Bluetooth, y a lo mejor un teclado y ratón si no los tienes ya. Si sumas todos estos periféricos más el esfuerzo invertido, puede que un mini PC o un portátil barato con Linux salga más a cuenta para muchos usuarios.

En la práctica, PS5-Linux es una plataforma experimental fabulosa para quienes ya no usan tanto la consola para sus juegos oficiales, o que tienen una segunda unidad que pueden dedicar a trastear. Para el jugador casual que solo quiere probar “a ver qué tal Linux en la Play”, probablemente el esfuerzo no compense frente a alternativas más sencillas.

En cualquier caso, que hoy se pueda arrancar Ubuntu 26.04 con kernel 7, aprovechar los 8 núcleos y 16 hilos de la CPU, la GPU a 2,23 GHz, la salida 4K60 y buena parte de los puertos de la consola demuestra hasta qué punto la escena de PS5 sigue viva y avanzando. Aunque no vaya a haber millones de personas convirtiendo su consola en un PC Linux, el valor está en lo que se aprende por el camino y en las puertas que se abren para futuros desarrollos.

Al final, la posibilidad de transformar una PS5 en algo parecido a una Steam Machine casera, capaz de ejecutar juegos de Steam, emuladores retro y aplicaciones de escritorio con ratón y teclado, es un sueño hecho realidad para muchos entusiastas. Pero también es un recordatorio de que se trata de un proyecto con importantes peajes técnicos, de compatibilidad y de mantenimiento, que solo merece la pena plantearse si encajas en ese perfil de usuario avanzado con ganas de experimentar seriamente con su consola.

Cuales son los mejores juegos clasicos para jugar directamente desde el navegador web Lista 2023
Related article:
¿Cuáles son los mejores juegos clásicos para jugar directamente desde el navegador web? Lista 2026
Ebooks de IPAP
Ebooks IPAP

🔥ÚNETE🔥 A LA NUEVA COMUNIDAD DE IP@P ¡APÚNTATE AQUÍ!

Temas

Actualización: 11/05/2026
Autor: Internet Paso a Paso

Internet Paso a paso - IP@P aquí encontrarás los mejores contenidos, guías, tutoriales y listas sobre el mundo de la informática, Internet y la tecnología.

Relacionadas