- Los auriculares open ear permiten escuchar música sin aislarte del entorno, lo que mejora comodidad y seguridad frente a los in-ear.
- Son ideales para deporte, uso urbano y oficinas abiertas gracias a su diseño ligero, resistente al sudor y con buena autonomía.
- Los modelos más avanzados añaden multipunto, apps con ecualizador, controles gestuales y certificaciones de resistencia IP.
- Existen propuestas muy completas de marcas como JBL, Sony, Bose/Motorola, Nothing, Soundcore, Shokz y soluciones profesionales como Cleyver.

Si cada vez que te pones unos auriculares de botón o in-ear acabas con las orejas doloridas, o te agobia esa sensación de tapón en el oído, los auriculares open ear te pueden cambiar la vida. Están pensados justo para quienes no se sienten cómodos con las almohadillas tradicionales, pero tampoco quieren llevar unos cascos grandes de diadema ocupando media cabeza.
En lugar de introducirse en el canal auditivo, estos modelos se apoyan alrededor del pabellón de la oreja y proyectan el audio hacia dentro sin llegar a sellarlo. Esto se traduce en más comodidad, menos fatiga auditiva y, sobre todo, mucha más consciencia de lo que pasa a tu alrededor, algo clave si te mueves por ciudad, haces deporte al aire libre o trabajas en una oficina abierta.
Qué son exactamente los auriculares open ear y cómo funcionan
Los auriculares open ear son dispositivos de audio diseñados para que no bloqueen ni tapen por completo el canal auditivo. En vez de eso se sujetan rodeando la oreja (como una especie de brazalete o gancho) o apoyándose en los pliegues de la misma, dejando el conducto auditivo libre para que el sonido ambiente siga entrando con naturalidad.
La mayoría de modelos recientes utilizan lo que se conoce como conducción aérea u open audio. En lugar de vibrar directamente sobre el tímpano como un in-ear sellado, incorporan pequeños altavoces externos que lanzan el sonido hacia el canal auditivo desde muy cerca, con un diseño que dirige el audio hacia dentro y reduce lo máximo posible las fugas hacia fuera.
También existen auriculares de conducción ósea que, técnicamente, entran en la categoría open ear. En su caso, el sonido viaja a través de vibraciones que se transmiten por los huesos del cráneo hasta el oído interno, sin pasar por el tímpano. Aunque la experiencia sonora es distinta y suele tener menos graves, comparten esa filosofía de dejar el oído despejado y mantenerte conectado con el entorno.
Esta forma de funcionar tiene dos consecuencias claras: por un lado, los oídos se sienten menos presionados y fatigados incluso tras muchas horas, y por otro no se genera ese efecto de aislamiento casi total típico de los auriculares con cancelación de ruido o de las almohadillas de silicona que encajan a presión.
Los diseños más populares son los de tipo gancho que abrazan la oreja y los que usan pequeñas aletas o anillos de sujeción interna. Ambos buscan un equilibrio entre estabilidad y ligereza, de forma que puedas moverte con libertad sin que se caigan, pero sin notar un agarre excesivo ni puntos de presión molestos.
Ventajas de los auriculares open ear frente a otros tipos
La gran baza de los open ear es que te permiten escuchar tu contenido sin perder de vista —ni de oído— lo que sucede a tu alrededor. Esta combinación de audio personal y conciencia ambiental es justo lo que muchos usuarios echaban en falta en los in-ear y en los cascos cerrados.
Uno de los beneficios más importantes es la seguridad en movimiento. Si corres, vas en bici o caminas por ciudad, seguirás oyendo el tráfico, los avisos por megafonía, a otras personas que se te acercan o cualquier situación potencialmente peligrosa. No vas “encerrado en tu burbuja de sonido”, algo especialmente relevante al practicar deporte en exteriores.
Al no introducirse en el canal auditivo, resultan mucho más cómodos para un uso prolongado. Se reduce el riesgo de molestias, picores, acumulación de humedad o cera y posibles infecciones, algo que preocupa a quienes usan auriculares durante muchas horas seguidas en el trabajo o estudiando. Además, la sensación de fatiga auditiva es, en general, menor que con modelos que sellan el oído.
Otro punto a favor es la interacción social. Puedes mantener una conversación normal sin necesidad de quitarte los auriculares, ya que el oído sigue recibiendo sonido del entorno. Esto es muy práctico en oficinas abiertas, en casa cuando estás pendiente de otras personas (como niños) o simplemente cuando no quieres parecer “desconectado” del mundo cada vez que escuchas música.
Es cierto que, por diseño, tienden a ofrecer menos aislamiento del ruido externo y unos graves algo más contenidos que unos buenos in-ear sellados. Sin embargo, los modelos más avanzados compensan parte de estas limitaciones con drivers de gran tamaño, tecnologías de refuerzo de graves y ecualizadores ajustables por software que permiten adaptar el sonido a tu gusto.
Cómo se han probado y qué se debe valorar en unos open ear
Para evaluar de forma realista este tipo de auriculares es fundamental sacarles partido en su contexto natural: calle, transporte público, gimnasio, oficina y casa. Solo así se puede ver cómo responden en diferentes escenarios, si son realmente cómodos cuando pasa el tiempo y cómo se comportan en llamadas, videollamadas y reproducción de música.
Una metodología habitual y muy razonable consiste en probar cada modelo durante varias semanas, dedicando entre 30 y 40 horas de uso real a cada par. Eso implica caminar con ellos por la ciudad, usarlos en metro o autobús, llevarlos puestos mientras trabajas en casa o en cafeterías, y probarlos tanto para música, podcasts y series como para llamadas de voz y reuniones online.
En esas pruebas tiene mucho peso la comodidad. Se valora cómo se colocan, si resultan intuitivos, si molestan con gafas o gorros, si generan puntos de presión al cabo de unas horas, si se sienten ligeros e, incluso, si se adaptan bien a distintos tamaños y formas de oreja. En un diseño open ear, la ergonomía lo es prácticamente todo.
El sonido es otro bloque clave. Se analiza la calidad general del audio (claridad de voces, nitidez de agudos, presencia de graves), cómo se comportan a diferentes volúmenes y qué tal manejan las fugas de sonido, es decir, si quienes están alrededor pueden llegar a escuchar claramente lo que estás reproduciendo a volumen medio o alto.
Además, se mide la autonomía real de los auriculares, tanto por carga como en combinación con el estuche, la velocidad de carga rápida y el tipo de conectividad Bluetooth. A todo ello se suma la resistencia al agua, sudor o polvo (certificaciones IP) y las funciones extra: multipunto, aplicaciones de control, ecualizador, micrófonos con inteligencia artificial para mejorar llamadas, sonido espacial, etc.
JBL Sense Pro: auriculares open ear con diseño colorido y gran sonido
Los JBL Sense Pro están pensados para quien quiere un diseño llamativo y, a la vez, una de las mejores calidades de sonido entre los modelos open ear actuales. Se venden en varios colores, desde tonos clásicos como el negro, blanco o gris, hasta opciones más atrevidas como el morado o el azul, con un acabado muy cuidado que entra por los ojos nada más sacarlos de la caja.
Su formato es de gancho, con una estructura bastante cerrada que abraza la parte trasera de la oreja. Esto hace que resulten sorprendentemente cómodos incluso si llevas gafas, ya que no se pelean por el mismo espacio. El gancho puede ajustarse ligeramente para que queden firmes y no se muevan aunque sacudas la cabeza con ganas o hagas sesiones intensas en el gimnasio.
A nivel de resistencia, cuentan con certificación IP54, lo que los protege frente al polvo y las salpicaduras de agua. Eso se traduce en libertad para usarlos bajo lluvia ligera o sudando fuerte sin preocuparte demasiado por dañarlos. No son para bucear, pero sí para aguantar el trote diario de deporte y uso urbano.
En el apartado técnico, los Sense Pro apuestan por drivers dinámicos de 16,2 mm y la tecnología JBL OpenSound, que se basa en conducción de aire para dirigir el sonido hacia el oído. El resultado es un audio equilibrado, con voces muy claras y agudos limpios, ideal para podcasts, contenidos de voz y música acústica. Cuentan, además, con refuerzo de graves adaptativo, bastante logrado para tratarse de un diseño abierto.
En llamadas se sitúan entre los mejores de su categoría. En interiores y entornos tranquilos la calidad es excelente, con voz nítida para quien te escucha. En exteriores con viento intenso el rendimiento cae un poco, pero sigue siendo suficientemente bueno para mantener conversaciones sin demasiados problemas.
En cuanto a autonomía, ofrecen unas 8 horas de uso por carga en los auriculares y hasta 38 horas si sumamos el estuche. La carga rápida es muy práctica: con solo 10 minutos conectados obtienes aproximadamente 4 horas de reproducción, algo ideal si sueles olvidarte de cargarlos hasta el último momento.
A nivel de conectividad, incorporan Bluetooth 5.4, soporte para LE Audio, compatibilidad con Auracast y certificación de Audio Inalámbrico de Alta Resolución con códec LDAC. También presumen de sonido espacial y de un sistema de cuatro micrófonos con reducción de ruido asistida por inteligencia artificial, pensado para mejorar la experiencia en llamadas y videollamadas.
El punto menos pulido está en los controles táctiles: en ocasiones tardan uno o dos segundos en reaccionar a los toques, lo que puede resultar algo desesperante si cambias mucho de canción o interactúas con el volumen de forma frecuente.
Moto Buds Loop: deporte y sonido Bose en formato open ear
Los Moto Buds Loop son la apuesta deportiva de Motorola en colaboración con Bose, lo que se traduce en un enfoque claro: gran estabilidad para hacer ejercicio y un sonido muy cuidado. Están especialmente pensados para quienes priorizan correr, entrenar en gimnasio o hacer actividades intensas sin que los auriculares se muevan ni un milímetro.
Su diseño rodea bien la oreja y se apoya de forma firme pero sin apretar, de modo que se pueden llevar varias horas sin sensación de presión. Incluso al saltar o correr fuerte se mantienen en su sitio, algo que no todos los modelos open ear consiguen con tanta solvencia.
El audio está afinado por Bose y se nota. El perfil sonoro es nítido y equilibrado, con una buena separación de instrumentos y una escena relativamente amplia para tratarse de un formato abierto. Funcionan especialmente bien con géneros como el rock, donde se aprecian con claridad guitarras, voces y detalles del instrumental. Los graves son correctos, sin ser espectaculares, pero suficientes para aportar cuerpo sin emborronar el resto de frecuencias.
En llamadas, la calidad es buena: el ruido de fondo se filtra de manera notable y la voz llega con claridad al otro lado. Eso sí, quienes escuchan suelen percibir la voz algo apagada cuando hablas desde exteriores ruidosos, lo que resta algo de presencia en comparación con otros modelos más centrados en la comunicación.
Son resistentes al sudor y pueden limpiarse con un paño ligeramente húmedo tras el entrenamiento para mantenerlos en condiciones. Esta facilidad de mantenimiento es clave si planeas usarlos a diario en el gimnasio o corriendo, ya que evita que se deterioren con rapidez por la acumulación de sudor.
En lo que respecta a autonomía, se mueven en torno a las 8 horas de reproducción continua y unas 37 horas combinadas con el estuche, según cifras del fabricante, en línea con muchos competidores. Disponen de carga rápida: con 10 minutos en el estuche puedes conseguir unas 3 horas de uso, perfecto para improvisar una sesión cuando te pillan sin batería.
La conectividad corre a cargo de Bluetooth 5.4, con drivers de 12 mm ajustados por Bose, sistema de doble micrófono con IA y un ecualizador de 10 bandas accesible desde la aplicación. El punto débil llega en entornos extremadamente ruidosos (como el metro o días de viento fuerte), donde el volumen puede quedarse algo corto y se pierden ciertos detalles del sonido.
Sony LinkBuds Open: ligereza extrema y controles por gestos
Los Sony LinkBuds Open apuestan por un diseño radicalmente distinto al de los ganchos clásicos. A primera vista llaman la atención por su forma de anillo abierto, tan ligera que parece que vayan a salirse a la mínima. Sin embargo, una vez aprendes a colocarlos bien, la realidad es que quedan firmes incluso haciendo deporte.
La sujeción se logra mediante pequeñas aletas de silicona que se encajan en los pliegues de la oreja. El proceso de encontrar el punto exacto no es inmediato: al principio cuesta bastante lograr que queden estables y cómodos, pero tras varios intentos se convierte en un gesto casi automático. Una vez bien puestos, aguantan sin problema carreras y movimientos bruscos.
La calidad de sonido es sorprendentemente buena para un diseño tan abierto. Los medios y agudos son claros y detallados, con voces muy definidas que brillan en podcasts, llamadas y música vocal. Los graves están presentes, aunque no tienen la profundidad de unos auriculares cerrados. Sony compensa algo esta limitación física con un ecualizador en la app, recomendable si quieres sacar un poco más de pegada en frecuencias bajas.
La aplicación de Sony es sencilla pero ofrece funciones muy interesantes. Incluye conexión multipunto para vincular los auriculares a dos dispositivos a la vez (por ejemplo, móvil y ordenador) y gestionar fácilmente el salto de uno a otro. Pero donde de verdad marcan la diferencia es en los controles por gestos y toque extendido.
En lugar de golpear el propio auricular, puedes tocarte ligeramente la zona de la sien, cerca de la oreja, para pausar la música o cambiar de canción. Además, permiten aceptar una llamada asintiendo con la cabeza y colgarla moviéndola en señal de “no”. Es un sistema curioso, cómodo cuando te acostumbras, y que suele dejar a la gente alrededor con cara de sorpresa.
En cuanto a autonomía, rondan las 8 horas de uso continuo, con una duración total de hasta 22 horas sumando las cargas del estuche. La carga rápida es muy útil: con unos 3 minutos de carga obtienes alrededor de 1 hora de reproducción, ideal para salir del paso cuando vas con prisa.
Disponen de Bluetooth 5.3, certificación IPX4 contra salpicaduras y sudor, un peso realmente bajo (unos 4 gramos por auricular) y funciones como volumen adaptativo, ecualización avanzada y controles sin tocar personalizables desde la app. Su principal pega es el ajuste: no es un modelo plug and play en ergonomía, requiere paciencia y un poco de ensayo-error para que resulten tan cómodos como pueden llegar a ser.
Nothing ear (open): diseño tipo gancho y sonido muy potente
Nothing ear (open) es la propuesta open ear de la marca conocida por sus diseños transparentes. Están pensados para usuarios que, sobre todo, los emplearán en interiores y quieren priorizar la calidad de sonido por encima de la perfección en llamadas manos libres en la calle.
Su forma recuerda a los clásicos auriculares deportivos de gancho, lo que al principio puede hacer dudar sobre su comodidad si llevas gafas. La buena noticia es que se integran muy bien con ellas: la oreja no se siente saturada y, de hecho, incluso es posible tumbarse con ellos puestos sin que molesten excesivamente, algo poco habitual en este tipo de diseños.
No son los más ligeros del grupo (alrededor de 8 gramos por auricular), pero la distribución del peso está bien conseguida, de modo que no generan puntos de presión acusados. En sesiones de deporte se mantienen estables y no se mueven ni con cambios bruscos, lo que da bastante confianza si entrenas fuerte.
El estuche sigue el estilo transparente y minimalista de Nothing, aunque es más grande y alargado que el de otros modelos de la marca. A cambio, alberga una batería suficiente para proporcionar hasta 30 horas de uso total sumando las recargas, con unas 8 horas de reproducción continua en los auriculares por ciclo.
Donde brillan especialmente es en el sonido. Para ser un diseño abierto, ofrecen una firma sonora potente y equilibrada: los graves tienen buena profundidad y calidez, los medios se mantienen claros y los agudos añaden aire sin llegar a ser estridentes. El escenario sonoro se percibe amplio, lo que contribuye a una sensación de espacio agradable al escuchar música.
Esta calidad se mantiene muy bien hasta volúmenes del 70-80%. A partir de ahí se aprecia cierta pérdida de control, y en exteriores con mucho ruido ambiente suele ser necesario subir bastante más el volumen para compensar la falta de aislamiento, algo inherente al formato open ear.
Ofrecen conexión multipunto para dos dispositivos simultáneos, muy útil para alternar entre móvil y ordenador. Los controles se basan en un gesto de “pinzado” sobre los auriculares, con una precisión elevada y menos toques accidentales que en algunos sistemas táctiles. La aplicación complementaria incluye un ecualizador totalmente personalizable, de manera que puedes ajustar la respuesta de frecuencia a tu gusto.
El talón de Aquiles está en los micrófonos cuando se usan en exteriores: captan bastante ruido ambiente, y en ocasiones la persona al otro lado de la llamada no termina de escucharte con la claridad deseable. En entornos interiores tranquilos funcionan mejor, pero si tu prioridad absoluta son las llamadas en la calle, quizá haya opciones más precisas en este aspecto.
Soundcore AeroClip: diseño abierto muy adaptable a tu oreja
Los Soundcore AeroClip están claramente orientados a usuarios a los que otros open ear se les quedan grandes o les aprietan demasiado. Su mayor virtud es la capacidad de adaptación al tamaño de la oreja, algo que no siempre se cuida tanto en este tipo de productos.
Incluyen una serie de cubiertas intercambiables que se colocan en los extremos del gancho para “cerrar” más o menos el contorno. De este modo se puede ajustar el grado de agarre: quienes tienen orejas más finas (por ejemplo) pueden usar las cubiertas más grandes para que queden bien firmes, pero sin sensación de pinza excesiva.
Esta flexibilidad hace que resulten especialmente cómodos haciendo deporte. Apenas botan al correr y da la sensación de no llevar casi nada puesto, a lo que ayuda su bajo peso, en torno a los 4 gramos por auricular. Son resistentes al sudor gracias a su certificación IPX4, por lo que no hay problema en usarlos en entrenos intensos o con algo de lluvia.
La configuración mediante la app es sencilla. Desde ella se pueden elegir las funciones de cada tipo de toque para controlar música y llamadas, así como ajustar el ecualizador. Sin embargo, la experiencia con los controles táctiles no es perfecta: es fácil equivocarse de zona al tocar y acabar repitiendo el gesto varias veces hasta que reacciona como quieres.
En sonido, los AeroClip ofrecen una reproducción natural, con voces claras y buen nivel de detalle para un diseño abierto. La app incluye un modo de refuerzo de graves interesante, que ayuda a compensar parte de la pérdida de pegada típica de los open ear. En llamadas también se comportan bien: incluso en exteriores suelen transmitir tu voz con claridad, apoyados en un sistema de cuatro micrófonos con cancelación de ruido asistida por IA.
En autonomía rondan las 8 horas por carga, hasta unas 32 horas en combinación con el estuche. Disponen de carga rápida que permite lograr alrededor de 3 horas de uso con solo 10 minutos enchufados, algo ya casi estándar en este rango de productos.
A nivel de conectividad integran Bluetooth 5.4, ecualización personalizable, conexión multipunto y una resistencia general bien alineada con lo que se espera de unos auriculares pensados tanto para uso diario como para deporte. Su mayor flaqueza sigue siendo la precisión de los controles táctiles, mejorables en futuras iteraciones.
Otros modelos y usos destacados de auriculares open ear
Más allá de los modelos mencionados, el ecosistema open ear no deja de crecer. Marcas especializadas en deporte como Shokz han desarrollado una gama muy amplia de auriculares deportivos open-ear orientados a runners, triatletas y aficionados al outdoor. Sus productos se adaptan a actividades tan variadas como maratones, trail, ciclismo o incluso natación en modalidades concretas.
Shokz colabora como socio oficial de numerosas organizaciones y eventos deportivos internacionales, como England Athletics, German Athletics, el UTMB o el Maratón de Chicago. Esa presencia en el mundo del running y las carreras de montaña ha impulsado mucho la popularidad del formato open ear entre deportistas que buscan combinar seguridad y motivación musical.
En 2023 la marca amplió su catálogo con una serie de auriculares de botón inalámbricos open-ear para el día a día, pensados no solo para entrenar, sino también para casa y oficina. Esta línea combina buena calidad de sonido, ajuste firme y comodidad prolongada, con la idea de que puedas llevarlos horas sin necesidad de quitarlos constantemente para hablar con otras personas.
Para entornos profesionales existen también soluciones específicas como los auriculares Cleyver Open Ear UC, con un enfoque centrado en llamadas claras, durabilidad y resistencia. Este tipo de modelos suele ofrecer certificaciones de protección elevadas, como IP65 frente a polvo y chorros de agua, y están diseñados para soportar jornadas intensivas con uso continuado.
En el canal online de algunos distribuidores se suele destacar información adicional como periodos de garantía (por ejemplo, 2 años del fabricante), condiciones de envío, políticas comerciales, publicidad o financiación. Aunque todos esos detalles no afectan directamente a la experiencia de uso, sí pueden influir a la hora de decidir dónde comprar y qué servicio posventa recibirás con tus auriculares open ear.
Usos recomendados: deporte, ciudad, oficina y vida diaria
Los auriculares open ear se adaptan especialmente bien a actividades deportivas en exteriores. Para correr, montar en bici o caminar por ciudad, permiten disfrutar de música o podcasts mientras mantienes la percepción de ruidos externos, lo que reduce riesgos y aumenta la sensación de control sobre lo que te rodea.
El diseño ligero y ergonómico de la mayoría de modelos de última generación hace que permanezcan estables incluso en entrenos intensos. Al no tener que estar recolocándolos cada dos por tres, te concentras más en el esfuerzo y menos en el accesorio, algo clave si buscas entrenamientos efectivos o competiciones sin distracciones innecesarias.
La capacidad de seguir oyendo el entorno —tráfico, otros ciclistas o runners, avisos sonoros, animales— es un plus claro de seguridad. Tener esta conciencia del entorno te permite reaccionar ante imprevistos, cambios de dirección de otros usuarios de la vía o situaciones de riesgo que, con unos cascos totalmente cerrados, quizá percibirías demasiado tarde.
En oficinas abiertas los open ear son una alternativa muy interesante para quienes quieren escuchar algo de fondo pero necesitan seguir atentos a conversaciones, timbres o avisos. A diferencia de unos auriculares que aíslan por completo, estos te dejan en un punto intermedio en el que puedes colaborar y comunicarte con tus compañeros sin tener que estar quitándotelos cada minuto.
Para tareas que requieren concentración, la música en segundo plano puede ayudarte a entrar en flujo y ser más productivo, siempre y cuando no pierdas la conexión con tu entorno laboral. Los auriculares open ear permiten precisamente ese equilibrio entre enfoque y accesibilidad, especialmente útiles en puestos donde tienes que atender llamadas, interactuar con tu equipo o estar pendiente de clientes.
En el día a día, son muy prácticos para pasear, hacer recados, ir en transporte público o simplemente relajarte en casa. Su comodidad hace posible que los lleves durante largos periodos sin molestias, y la posibilidad de interactuar con otras personas sin quitártelos los convierte en una opción muy social. Puedes seguir una conversación con total normalidad, mirar a alguien a los ojos y entenderle perfectamente aunque tengas los auriculares puestos.
Otro aspecto a tener en cuenta son las ventajas logísticas al comprar online. Algunas tiendas ofrecen envíos gratis para miembros de programas de suscripción, periodos de prueba sin compromiso o financiación sin intereses a partir de ciertos importes, con plazos que pueden ir de los 3 a los 24 meses y TAE 0 %. Estos detalles, sumados a políticas comerciales transparentes y rankings basados en popularidad, disponibilidad y relevancia, pueden inclinar la balanza a la hora de elegir dónde adquirir tus auriculares.
En cualquier caso, conviene fijarse en los términos de las promociones, las zonas de envío disponibles (por ejemplo, península y Baleares), la vigencia temporal de las ofertas y las condiciones asociadas a tarjetas o métodos de pago concretos. Tener claro este contexto evita sorpresas y te permite aprovechar descuentos, sorteos y campañas especiales sin complicaciones.
Al final, los auriculares open ear se están consolidando como una alternativa muy sólida a los in-ear y a los cascos cerrados para quienes priorizan comodidad, seguridad y naturalidad en la escucha; gracias a diseños cada vez más ligeros y resistentes, mejoras constantes en calidad de sonido, funciones avanzadas como multipunto, ecualización por app o controles inteligentes, y un abanico de modelos que abarca desde el deporte más exigente hasta el uso profesional en oficina, es fácil encontrar una opción que encaje con tu ritmo de vida y tu estilo de escucha sin renunciar a estar siempre conectado con lo que pasa a tu alrededor.

















