- Nueva versión basada en Debian 13 Trixie optimizada para arquitecturas de 64 bits.
- Integración de Raspberry Pi Connect para gestión remota de ordenadores y placas.
- Interfaz actualizada con soporte para Wayland, nuevo dock y centro de control.
- Instalación sencilla mediante imágenes Live USB con opción de persistencia de datos.

¿Tienes algún ordenador viejo cogiendo polvo en un cajón o un portátil que ya no da más de sí con Windows o macOS? Pues prepárate, porque hay una forma genial de darles una segunda vida y convertirlos en una estación de trabajo ligera y súper eficiente. Estamos hablando de Raspberry Pi Desktop, una versión del sistema operativo de la famosa placa que, sorprendentemente, puedes instalar en cualquier PC o Mac convencional para dejarlo como nuevo.
Lo más curioso de este proyecto es que nació casi por accidente, como un experimento de fin de semana de Simon Long, quien se preguntó si podría llevar la experiencia de la Raspberry Pi a su propio MacBook. Lo que empezó como un prototipo improvisado terminó convirtiéndose en una herramienta real que permite disfrutar de un entorno educativo y ligero en hardware que ya se consideraba obsoleto, transformando máquinas lentas en equipos ágiles.
La evolución hacia la nueva era de 64 bits

Durante un tiempo, el desarrollo de esta versión para PC estuvo un poco estancado porque la Fundación Raspberry Pi prioriza el hardware, que es donde realmente ganan dinero. Sin embargo, la insistencia de la comunidad fue tal que finalmente han lanzado una actualización masiva basada en Debian Trixie (Debian 13). El cambio más radical es que se han despedido de la arquitectura de 32 bits para apostar totalmente por los 64 bits (amd64).
Esto significa que casi cualquier ordenador fabricado en los últimos 15 años podrá ejecutarlo sin despeinarse. Eso sí, hay un matiz importante: los usuarios de los nuevos Mac con procesadores Apple Silicon (M1, M2, etc.) todavía no pueden usarlo de forma estable, ya que el soporte de Debian para estos chips sigue siendo experimental. Si tienes un Mac antiguo con Intel, vas sobradísimo.
Novedades visuales y el ecosistema Connect

Esta nueva versión no es solo un cambio de motor interno, sino que viene con un lavado de cara importante. Ahora utiliza Wayland en lugar de lxpanel, lo que se traduce en una interfaz más moderna que incluye un centro de control integrado y un dock mucho más pulido y funcional. La experiencia es muy similar a la que encontrarías en una placa Raspberry Pi real, manteniendo esa sencillez que los caracteriza.
Una de las joyas de la corona es la integración del cliente Raspberry Pi Connect. Esta herramienta es una pasada porque te permite gestionar remotamente tu PC o Mac desde la web, igual que haces con tus placas Pi. La única diferencia es que, al no tener un ID de hardware único como las placas, el sistema te pedirá que le pongas un nombre personalizado al dispositivo para poder identificarlo en tu lista de equipos conectados y acceder a la pantalla o al terminal desde cualquier lugar.
Cómo ponerlo en marcha en tu ordenador

Si te pica la curiosidad, instalarlo es pan comido. El sistema se distribuye como una imagen Debian Live. Solo tienes que descargar el archivo .iso y grabarlo en un pendrive. Al arrancar el ordenador desde la USB, tienes dos opciones interesantes: puedes elegir «ejecutar con persistencia», lo que permite que cualquier archivo o ajuste que guardes no se borre al apagar el equipo, o resetear la imagen para dejarla limpia de nuevo.
Si después de probarlo ves que te mola y quieres que sea tu sistema principal, no hace falta que te quedes en la USB. Puedes instalarlo directamente en el disco duro o SSD de tu máquina utilizando el instalador Calamares, que puedes encontrar fácilmente en el menú de herramientas del sistema o mediante un acceso directo en el escritorio.
Hardware recomendado y kits completos
Aunque el software es gratuito, para quienes prefieran la experiencia completa en hardware real, existen opciones como el Raspberry Pi 5 Desktop Kit. Este pack es ideal para principiantes ya que incluye todo el tinglado: la placa Raspberry Pi 5 (de 4GB u 8GB), una carcasa con ventilador, fuente de alimentación de 27W, teclado y ratón oficiales, y hasta una tarjeta Micro SD ya precargada con el sistema operativo.
Es una alternativa fantástica para quienes no quieran complicaciones y prefieran un ordenador doméstico compacto y potente desde el minuto uno, complementando perfectamente la filosofía de aprendizaje y creación que impulsa la marca. Ya sea usando un PC viejo con la versión Desktop o montando un kit nuevo, la versatilidad de este ecosistema es impresionante.
Contamos con una solución robusta basada en Debian que revive hardware antiguo mediante una interfaz ligera y eficiente, ahora optimizada para 64 bits y con capacidades de control remoto avanzado. Ya sea instalando la imagen ISO en un ordenador heredado para darle una segunda oportunidad o adquiriendo el hardware oficial de última generación, el objetivo es ofrecer un entorno informático accesible, educativo y extremadamente fluido.












