- Distrowatch es un portal veterano que centraliza información y noticias sobre distribuciones GNU/Linux, BSD, Solaris y otros sistemas de código abierto.
- Su ranking se basa en clics a las fichas de cada distro dentro de la web, reflejando interés de los usuarios de Distrowatch, no número real de instalaciones o cuota de mercado.
- Los históricos desde 2002 muestran cómo han ido dominando distintas distros (Mandrake, Ubuntu, Linux Mint, Manjaro, MX Linux) según las tendencias de cada época.
- Además del ranking, Distrowatch funciona como una completa base de datos y comparador de distribuciones, con fichas técnicas, enlaces oficiales, torrents, noticias y recursos para la comunidad.
Si te estás asomando al mundo de GNU/Linux y los sistemas de código abierto, es muy probable que hayas oído el nombre de Distrowatch más de una vez. Y no es casualidad: esta web lleva más de dos décadas siendo un punto de referencia para orientarse entre cientos de distribuciones, versiones, sabores y proyectos que van y vienen con el tiempo.
Distrowatch se ha ganado a pulso su fama como lugar al que acudir cuando quieres saber qué distribuciones están más de moda, qué lanzamientos acaban de salir, o simplemente necesitas una ficha clara de casi cualquier distro conocida. Ahora bien, también hay muchos mitos y malentendidos sobre qué mide exactamente esta página, hasta qué punto sus estadísticas son fiables y cómo deberíamos interpretarlas.
Qué es Distrowatch y para qué sirve realmente

Distrowatch es un portal web especializado en distribuciones GNU/Linux y otros sistemas de código abierto que actúa como un gran directorio y centro de noticias. Su objetivo principal es recopilar, en un único sitio, información estructurada sobre sistemas operativos libres: distribuciones Linux, sabores BSD, Solaris y derivados, e incluso algunos proyectos menos conocidos pero relevantes para la comunidad.
La función más conocida de Distrowatch es su ranking de popularidad, una tabla en la que aparecen ordenadas las distribuciones según el número de clics que reciben sus fichas dentro de la propia web. Este listado suele interpretarse erróneamente como un “top de distros más usadas del mundo”, cuando en realidad mide el interés y la curiosidad de los visitantes de Distrowatch, no la cantidad real de usuarios.
Además del famoso ranking, Distrowatch ofrece un montón de utilidades: fichas detalladas de cada distribución, enlaces oficiales de descarga, información sobre la base en la que se apoyan (Debian, Arch, Ubuntu, Red Hat, etc.), entornos de escritorio por defecto, arquitecturas soportadas, listas de paquetes, cambios de versión, anuncios de fin de vida y mucho más. Es, en la práctica, una enorme base de datos con la que resulta muy cómodo comparar proyectos.
Distrowatch también funciona como agregador de noticias y lanzamientos relacionados con el software libre. Desde su portada se pueden consultar actualizaciones recientes de distros, anuncios de nuevas versiones, revisiones, enlaces a análisis en otras webs, podcasts, boletines informativos y hasta zonas específicas para torrents o glosarios de términos técnicos.
Otro aspecto importante es el carácter internacional de la plataforma. Gracias a la colaboración de voluntarios, el sitio está disponible en múltiples idiomas, entre ellos inglés, español, francés, alemán, danés, noruego, polaco, japonés o chino tradicional, lo que facilita que usuarios de todo el mundo puedan acceder a la información sin barrera idiomática.
Origen e historia de Distrowatch

La historia de Distrowatch comienza el 31 de mayo de 2001, en una época en la que GNU/Linux empezaba a despegar entre usuarios domésticos pero todavía estaba muy lejos de la presencia actual. El portal fue creado y ha sido mantenido desde entonces por Ladislav Bodnar, que vio claro que hacía falta un lugar único donde agrupar información de las principales distribuciones.
En sus primeros tiempos, Distrowatch era muchísimo más simple: básicamente una tabla muy básica con las cinco grandes distribuciones Linux del momento. En esa tabla se comparaban unos pocos datos clave como el precio (cuando muchas distros tenían versiones comerciales), la versión disponible, la fecha de lanzamiento y poco más. Nada que ver con la complejidad y el volumen de datos que maneja hoy.
Con el paso de los años, el sitio fue creciendo en contenido y en precisión. El desarrollo frenético de nuevas distribuciones GNU/Linux, BSD y Solaris, su uso cada vez más masivo y su diversificación hicieron posible alimentar una base de datos enorme. Distrowatch empezó a seguir las continuas modificaciones, bifurcaciones, discontinuidades y cambios de rumbo en el ecosistema del software libre.
Un punto de inflexión en la evolución del portal fueron sus estadísticas internas. Bodnar diseñó un sistema de recuento de visitas a las fichas de cada distribución y lo mostró en forma de ranking. Lo que en un principio era solo una métrica curiosa se convirtió en un barómetro de facto para saber qué distribuciones despertaban más interés en Internet en cada momento.
El éxito de esas estadísticas fue tal que empezaron a citarse en multitud de medios, blogs y análisis especializados. En algunas publicaciones se llegó a calificar su contador de visitas como “el mejor barómetro de las distribuciones GNU/Linux en Internet”. Eso multiplicó la visibilidad de Distrowatch y consolidó su papel como referencia, aunque también generó debates sobre hasta qué punto esos datos reflejan la realidad de uso.
Cómo funciona el ranking de Distrowatch y qué mide en realidad
El famoso ranking de Distrowatch se basa en el número de visitas diarias a las fichas de cada distribución dentro del propio sitio. Es decir, cada vez que un usuario llega a la página dedicada a, por ejemplo, MX Linux o Linux Mint desde Distrowatch, se suma un “hit”. Luego se calcula un promedio en distintos rangos temporales (últimos 7 días, 3 meses, 6 meses, 12 meses o por años completos).
Lo importante es entender que esa métrica no representa número de instalaciones ni usuarios reales. Solo indica cuánta curiosidad o interés despierta una distribución entre quienes usan Distrowatch como referencia. De hecho, el propio Bodnar ha sido muy claro a la hora de insistir en que sus estadísticas no deben tomarse como un censo real de usuarios de Linux.
Otro detalle a tener presente es que el sistema no está blindado contra visitas repetidas. No hay un control fuerte contra múltiples clics de una misma persona, y con los años incluso se ha acusado a algunos proyectos de “inflar” su posición incentivando a su comunidad a visitar su ficha una y otra vez. Por eso, aunque el ranking es interesante como termómetro de tendencias, no es una medición académica ni científicamente rigurosa.
Aun con estas limitaciones, el ranking de Distrowatch sigue siendo muy útil para detectar qué proyectos están de moda, qué nuevas distros están ganando presencia o cuáles han perdido tirón con el tiempo. Es una forma sencilla de hacerse una idea de por dónde se mueve la curiosidad de la comunidad a nivel global, sin necesidad de ir rastreando foros y redes sociales una por una.
En la práctica, la tabla de popularidad de Distrowatch se ha convertido en la sección más visitada del sitio. Mucha gente entra directamente para mirar la clasificación, ver qué ha cambiado respecto a semanas o meses anteriores, y desde ahí ir saltando a las fichas de las distros que más llaman la atención para informarse mejor o decidir cuál probar a continuación.
Evolución histórica del top de distribuciones en Distrowatch (2002-2024)
Una de las grandes ventajas de Distrowatch es que conserva históricos de popularidad desde 2002. Gracias a eso se puede ver cómo ha ido cambiando el mapa de distribuciones más visitadas año a año, qué proyectos dominaron en cada época y cuáles han ido ganando o perdiendo tracción a lo largo del tiempo.
En los primeros años, entre 2002 y 2004, Mandrake reinó en el primer puesto del ranking. En 2002 el top lo encabezaba Mandrake, seguida por Red Hat Linux, Gentoo, Debian y Sorcerer. Para 2003, Mandrake seguía arriba, con Red Hat Linux, Knoppix, Gentoo y Debian completando el podio. En 2004 Mandrake continuaba en lo alto, y tras ella aparecían Fedora (derivada comunitaria de Red Hat Linux), Knoppix, SUSE y Debian.
A mediados de los 2000 se produjo un cambio importante con la irrupción de Ubuntu. En 2005 el número uno ya fue Ubuntu (basada en Debian), seguida de Mandriva (nuevo nombre de Mandrake), SUSE, Fedora y MEPIS. En 2006 y 2007 Ubuntu mantuvo su liderazgo: en 2006 le seguían openSUSE, Fedora, MEPIS y Mandriva; en 2007, el top fue Ubuntu, PCLinuxOS, openSUSE, Fedora y Sabayon.
Entre 2008 y 2010 Ubuntu consolidó su dominio pero empezaron a destacar otros nombres. En 2008 el top cinco era Ubuntu, openSUSE, Linux Mint, Fedora y PCLinuxOS. En 2009 seguía liderando Ubuntu, con Fedora, Linux Mint, openSUSE y Debian detrás. En 2010, de nuevo Ubuntu en cabeza, seguida por Fedora, Linux Mint, openSUSE y Debian, reflejando ya el peso creciente de Mint.
El gran cambio de ciclo llegó en 2011 con la subida de Linux Mint al primer puesto. Ese año la clasificación quedó con Mint, Ubuntu, Fedora, Debian y openSUSE. A partir de ahí, Mint encadenaría una larga racha de liderazgo gracias a su enfoque amigable, la inclusión de códecs y plugins de serie, y un escritorio tradicional muy cómodo para quien venía de Windows.
En 2012 Mint se mantuvo en lo más alto, pero el gran salto fue Mageia, que se colocó segunda aprovechando la herencia de Mandriva. El top quedó: Linux Mint, Mageia, Ubuntu, Fedora y openSUSE. En 2013 Mint siguió en primera posición y el resto del podio lo ocuparon Ubuntu y Debian, con Mageia y Fedora completando el quinteto.
La etapa 2014-2017 fue un periodo de dominio total de Linux Mint. En 2014 el top fue Mint, Ubuntu, Debian, openSUSE y Fedora. En 2015, Mint seguía primera y le acompañaban Debian, Ubuntu, openSUSE y Fedora. En 2016 el listado era Mint, Debian, Ubuntu, openSUSE y Manjaro, y en 2017 Mint, Debian, Manjaro, Ubuntu y Antergos. Durante estos años se vio la consolidación de Manjaro, basada en Arch, como una opción cada vez más atractiva.
En 2018 se produjo otro giro importante: Manjaro arrebató a Mint el liderato. La tabla de ese año colocó a Manjaro en primer lugar, seguida por Linux Mint, MX Linux, elementary OS y Ubuntu. Manjaro se ganó su fama por acercar Arch a un público más amplio con instalador gráfico y una política de actualizaciones rolling release más moderada.
El gran bombazo llegó en 2019 con la llegada de MX Linux al número uno. Ese año la clasificación fue: MX Linux, Manjaro, Linux Mint, Debian y Ubuntu. MX Linux, una colaboración entre las comunidades de antiX y MEPIS, se centra en ofrecer un sistema ligero con entorno Xfce y muchas herramientas propias, resultando muy atractivo para usuarios intermedios que quieren un sistema potente pero no tan complejo como Arch puro.
Desde 2020 hasta 2024, MX Linux ha mantenido una posición privilegiada en la tabla. En 2020 el top fue MX Linux, Manjaro, Linux Mint, Ubuntu y Pop!_OS. En 2021 se mantuvieron arriba MX Linux, EndeavourOS, Manjaro, Linux Mint y Pop!_OS. En 2022 la lista la encabezaron MX Linux, EndeavourOS, Linux Mint, Manjaro y Pop!_OS. En 2023, de nuevo MX Linux en cabeza, con Linux Mint, EndeavourOS, Debian y Manjaro. Y en 2024, MX Linux, Linux Mint, EndeavourOS, Debian y Manjaro.
Si miramos la suma de visitas diarias históricas, Linux Mint es la gran campeona. En un resumen acumulado de todo el periodo analizado, Mint aparece con más de 45.000 visitas diarias sumadas, seguida por Ubuntu con algo más de 35.000, MX Linux con más de 21.000, Debian con más de 19.000 y Manjaro con más de 18.000. Esto refleja que, a largo plazo, Mint y Ubuntu han sido las distribuciones que más atención han acaparado entre los usuarios de Distrowatch.
Distrowatch, popularidad y percepción de la comunidad
Las posiciones de Distrowatch han generado siempre debate sobre si reflejan o no la realidad de uso. Muchos usuarios se sorprenden de ver a Linux Mint tan arriba durante tantos años mientras, por ejemplo, en foros o comunidades como Reddit aparece con menos presencia aparente que Debian, Arch o Ubuntu. Esa sensación lleva a algunos a desconfiar de la fiabilidad de las cifras.
La clave está en recordar que Distrowatch mide clics en sus propias páginas, no instalaciones ni estadísticas de telemetría. Es completamente posible que una distribución genere mucha curiosidad y reciba montones de visitas en Distrowatch, pero luego un porcentaje menor se convierta en usuarios reales. Del mismo modo, distros muy populares en entornos profesionales o servidores, como Debian, pueden no reflejar ese uso en el contador de visitas de una web orientada sobre todo al escritorio.
También hay que tener en cuenta el sesgo de comunidad y de plataforma. En subreddits concretos es habitual que predominen Arch, Debian o Ubuntu, porque el propio perfil del usuario de ese foro tiende a preferir esas distros. En cambio, Distrowatch tiene una audiencia más amplia y heterogénea, con muchos recién llegados que buscan “distro fácil” y terminan pinchando más veces en páginas como Linux Mint o MX Linux.
El propio Distrowatch ha reconocido que su sistema de recuento no es infalible frente a visitas repetidas, automatizadas o campañas coordinadas por comunidades muy entusiastas. A lo largo de los años incluso se ha señalado a algunas distros por intentar escalar puestos animando a los usuarios a visitar su ficha con frecuencia. Aunque esto no invalida la utilidad del ranking, sí refuerza la idea de que debe tomarse como un indicador aproximado, no como una lista oficial de cuotas de mercado.
En definitiva, Distrowatch es más interesante como escaparate y comparador de distribuciones que como herramienta de medición demográfica estricta. Sirve para inspirarse, descubrir proyectos nuevos, seguir tendencias y tener a mano datos técnicos, pero no sustituye a estudios específicos de uso realizados con otras metodologías.
Qué ofrece Distrowatch además de su ranking
Quedarse solo con la tabla de popularidad es desaprovechar buena parte de lo que ofrece Distrowatch. La web está organizada de forma que, desde la página principal, puedes acceder a varias zonas claramente diferenciadas que cubren noticias, fichas técnicas, descargas y recursos adicionales.
En la parte central de la portada se muestran las últimas noticias sobre software libre y código abierto. Ahí aparecen anuncios de nuevos lanzamientos de distribuciones, resúmenes de cambios, enlaces a análisis externos, revisiones, podcasts y boletines informativos. También se puede filtrar la información por fecha o por distribución concreta para encontrar más rápido lo que buscas.
En la columna izquierda sueles encontrar la lista de las últimas distribuciones actualizadas y los paquetes recientes. Es una forma muy visual de ver qué proyectos siguen activos y se renuevan con frecuencia, y cuáles llevan tiempo sin moverse. Para un usuario que valora la actividad y el mantenimiento, esta información es muy valiosa.
En la parte derecha de la página principal se muestran las estadísticas de popularidad: el ranking de distros ordenado por cantidad de clics, con su filtro temporal. Puedes ver qué distribuciones encabezan la tabla en los últimos 7 días, en los últimos 6 meses o en el último año, además de consultar listados históricos por años, como los que hemos repasado antes.
En el menú superior hay accesos directos a varias secciones clave. Una de ellas es el área de torrents, desde donde se pueden descargar imágenes ISO de muchas distribuciones utilizando este protocolo, lo que ofrece una alternativa rápida y fiable a las descargas directas desde las webs oficiales. También hay apartados dedicados a un glosario de términos, próximos lanzamientos o formularios para sugerir nuevas distribuciones.
Distrowatch como base de datos y comparador de distribuciones
Más allá del uso casual, Distrowatch es una auténtica base de datos técnica sobre distribuciones. Cada entrada de distro incluye información muy detallada: base en la que se apoya (Debian, Arch, Ubuntu, Fedora, etc.), tipo de sistema (rolling release, versiones puntuales), entornos de escritorio por defecto, arquitecturas soportadas, tipo de instalador, políticas de actualización, licencias, y mucho más.
Esta estructura hace que sea una herramienta muy potente para comparar. Si estás dudando, por ejemplo, entre una distro basada en Debian y una basada en Arch, puedes abrir sus fichas en Distrowatch y revisar de un vistazo los requisitos de hardware, el enfoque del proyecto, los ciclos de actualización, los enlaces a documentación y los comentarios de la comunidad.
Distrowatch también permite seguir la evolución de un proyecto a lo largo del tiempo: desde su fecha de lanzamiento inicial hasta los anuncios de fin de vida (EOL), pasando por las principales versiones intermedias. Puedes ver cuándo apareció por primera vez en el listado, si ha tenido periodos de abandono, fusiones, cambios de nombre o bifurcaciones importantes.
Otro valor añadido es la recopilación de enlaces externos relevantes. Desde cada ficha se accede a la web oficial de la distribución, foros, wikis, páginas de descarga, mirrors, listas de correo, repositorios de código y, en algunos casos, artículos destacados o revisiones técnicas. En lugar de ir persiguiendo enlaces dispersos por la red, Distrowatch centraliza prácticamente todo.
Para quien empieza en el mundo GNU/Linux y no tiene aún claro qué distribución elegir, utilizar Distrowatch como punto de partida es una idea excelente. Permite filtrar por criterios clave y, a partir de ahí, ir probando en máquina virtual o en equipos secundarios hasta encontrar el sistema que mejor encaja con las necesidades y el nivel de experiencia de cada uno.
Distrowatch como referencia dentro y fuera de la comunidad
Con el tiempo, Distrowatch ha ido ganando reconocimiento también fuera del círculo más friki de GNU/Linux. Medios especializados en tecnología y software libre citan a menudo sus rankings y sus estadísticas como referencia rápida para hablar de popularidad, tendencias o distribuciones emergentes.
Incluso algunas revistas y portales generalistas de informática han llegado a incluir Distrowatch en listas de “sitios web imprescindibles” para usuarios de Linux, valorando tanto su veteranía como la profundidad de la información que ofrece. En el ecosistema del software libre, contar con un proyecto independiente con tantos años a sus espaldas aporta estabilidad y memoria histórica.
Para desarrolladores y mantenedores de distribuciones pequeñas o nuevas, aparecer en Distrowatch puede suponer un salto de visibilidad muy importante. Estar listado ahí facilita que más usuarios descubran el proyecto, lo prueben y, eventualmente, se sumen a la comunidad o colaboren en su desarrollo.
Por otro lado, Distrowatch también sirve como termómetro informal de salud del ecosistema. Cuando miras el listado completo de distribuciones activas, las que están en desarrollo, las que se han quedado congeladas o las que se han declarado oficialmente discontinuadas, te haces una buena idea de la vitalidad del mundo GNU/Linux y del software libre en general.
En conjunto, Distrowatch se ha convertido en una especie de archivo vivo donde queda constancia de proyectos que, en muchos casos, ya no existen o han sido sustituidos por otros. Para quienes llevan tiempo en este mundillo, es casi inevitable sentir cierta nostalgia al repasar listas de años pasados y encontrar nombres como Mandrake, PCLinuxOS, Sabayon o Antergos ocupando posiciones destacadas en su día.
Tomando todo lo anterior, Distrowatch es mucho más que una simple tabla de distros: es un punto de encuentro entre curiosos y veteranos, una herramienta de descubrimiento, un archivo histórico y un comparador técnico que, bien utilizado y con sus limitaciones en mente, ayuda muchísimo a orientarse en un ecosistema tan diverso y cambiante como el del software libre y las distribuciones GNU/Linux.













